martes 13 de marzo de 2012

29 M. Histéricos y desesperados ataques mediáticos de la derecha.

 “Las huelgas infunden siempre tanto espanto a los capitalistas precisamente porque comienzan a hacer vacilar su dominio (...) Todo este mecanismo lo mueve el obrero, que cultiva la tierra, extrae el mineral, elabora las mercancías (…) Cada huelga recuerda a los capitalistas que los verdaderos dueños no son ellos, sino los obreros, que proclaman con creciente fuerza sus derechos. Cada huelga recuerda a los obreros que su situación no es desesperada y que no están solos (…).” V.I. Lenin

El contubernio de la patronal española y la derecha mediática ha intensificado sus ataques contra la clase trabajadora, especialmente desde el anuncio de la próxima huelga general del 29 de Marzo.  Sin embargo, si algo caracteriza a la derecha española es que, tras  años de dictadura en la que podían hacer y deshacer a su antojo  sin tener que dar explicaciones, carece actualmente de habilidades e inteligencia suficiente para  saber guardar las formas y cubrirse de un falso barniz democrático.  No existe una derecha inteligente, sino una derecha en un estado más bien bruto y primitivo, despectivamente denominado "la derechona".  Cuando lanzan sus fachosos ataques verbales, además de destilar chulería, hipocresía, marrullería, socarronería y cinismo por los cuatro costados, se nos muestra una derecha ruda, burda, tosca,  falaz, zafia, cerril, obtusa, grotesca, bufa, infame, insidiosa, chambona, fullera, chocarrera, maliciosa, ridícula… y además, tonta.


Cuando se estrujan los sesos no es más que para elaborar complejas y absurdas teorías conspiranoicas con las que tratan de ocultar sus mezquinos errores y de las que, según últimas revelaciones de wikileaks,  se burlan incluso aquellos que consideran que son sus principales aliados, el imperialismo norteamericano[1]. Claro que una cosa es lo que la derecha española considera,  y otra es la realidad, ya que  por más que les canten esa copla cuyo estribillo dice: “..Americanos, vienen a España guapos y sanos…” [2] de la película Bienvenido Mr Marshall, el imperialismo americano no es para "la derechona" española más que una especie de amor no correspondido  pero cruel , abusón y maltratador, que no aparece más que para sacar provecho, dar órdenes y recibir reverencias para luego dejarla  tirada en la estacada, y sin embargo, ese enamoramiento enfermizo genera tal dependencia y adicción que volverá a rendirse a sus pies cada vez que regrese.

 

Es en esa feroz ofensiva mediática donde hemos visto, entre otras lindezas, cómo se trataba de endilgar de forma totalmente chapucera y a golpe de photoshop,  relojes Rolex a dirigentes  sindicales[3], o se mencionaba el dinero que supuestamente nos cuestan a los españolitos de a pie los liberados sindicales (los sindicatos cuentan con unos 4.200 liberados en el estado español, la mayoría mileuristas, frente a los 35.000 “liberados” que tiene la patronal, la mayoría dedicados a obtener subvenciones del estado,[4] además de pretender  desmontar el estado del bienestar y enviarnos a trabajar a Laponia bajo la amenaza de quitarnos la prestación de desempleo)[5]. Todo con el objetivo de desmovilizar al movimiento obrero.  Y en esto que aparece el diaro "La Razón", como buen aliado del capital, con el siguiente titular: "¡Huelga contra España!"[6]

Sí señores, el mismo vocabulario que el  franquismo, puro y duro, empleaba durante la Guerra Civil (esa misma guerra que pretenden enterrar en el olvido) cuando se hablaba de los "rojos" de la "anti-España". Es uno de los sellos inconfundibles de "la derechona” . Su cinismo es tal que les lleva a declarar  tonterías  como las que afirman que "De triunfar la convocatoria sindical, la huelga costaría 7.688 millones, un 0,7 del PIB. Con este dinero se reduciría casi un punto de déficit y se pagaría un año a los parados"  Y eso sin ir más allá del subtítulo. Es la táctica de las mentiras goebbelianas, esas mentiras que de repetirse tantas veces se intentan convertir en verdades. Pues bien,  nada tan sencillo de responder:

Por poner un ejemplo, todos los 12 de Octubre no trabaja nadie sólo porque hace más de 500 años Colón arribó a las costas del continente americano, y además, ese día,  las empresas pagan los costes laborales, al contrario de lo que ocurre durante una huelga, que se lo ahorran. ¿Alguien llora por los 7.688 millones de euros más costes laborales que según los teóricos de “la Razón” se deben de perder cada 12 de octubre? Y si el 12 de octubre cae en jueves, ya no es sólo el 12, tampoco el 13 irá a trabajar medio país, los primeros los jefes y altos cargos que aprovecharán para darse un viajecito. Lo llaman "puente". Lo mismo ocurre con el Día de la Constitución (y sus respectivos “puentes”) y  todos los festivos  que queramos incluir.   Además, si con lo producido durante un sólo día laboral hay suficiente para pagar durante un año a todos los parados y además reducir un punto el déficit ¿Por qué en lugar de tantos recortes y medidas antipopulares no se ha propuesto recaudar todo lo producido durante un día laboral a trabajadores y empresarios con esos mismos fines? Los trabajadores estaríamos encantados si lo único que tuviésemos que perder  fuese un día de salario anual y a cambio nos asegurásemos de que todos los desempleados cobrasen el subsidio durante un año, además de rebajar el déficit. Al año siguiente, repetiríamos, y así hasta salir de la crisis. Y el Premio Nobel de economía para los ilustrados sabios de "La Razón", por supuesto. 



Por otro lado, durante una huelga general, grandes centros comerciales tipo "El Corte Inglés" ponen todo su empeño en mantener las puertas abiertas amenazando indirectamente o directamente al personal con no renovar el contrato, con represalias... (por suerte están los piquetes para intentar resolver estas irregularidades antidemocráticas del terrorismo patronal) Sin embargo, entre piquetes y policía, nadie es capaz de entrar a comprar, por lo que a dichos centros comerciales les saldría siempre mucho más rentable cerrar ese día ahorrándose los gastos de suministros y de personal. Pero claro, el problema, por supuesto, no son las supuestas pérdidas, es una cuestión de quién manda aquí, si los "rojos" de la "anti-España" que decía Franco, o los siervos del capitalismo.

Daniel Guerra
13/03/2012

[1]¿Puedes simplemente decirle (A Aznar) de mi parte 'buen intento el de culpar a ETA?'", Bayless Parsley, un analista de la CIA a la directora  de Inteligencia Geopolítica, refiriéndose despectivamente a la insistencia con la que el gobierno del PP trató de imputarle a ETA la autoría de los atentados del 11-M en Madrid, en los que perecieron 191 personas.
 http://www.publico.es/internacional/423909/los-espias-norteamericanos-se-burlan-de-aznar-y-de-sus-ideas
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/27/espana/1330330091.html


[2]  Los yanquis han venido,
olé salero, con mil regalos,
y a las niñas bonitas
van a obsequiarlas con aeroplanos,
con aeroplanos de chorro libre
que corta el aire,
y también rascacielos, bien conservaos
en frigidaire

ESTRIBILLO
Americanos,
vienen a España
guapos y sanos,
viva el tronío
de ese gran pueblo
con poderío,
olé Virginia,
y Michigan,
y viva Texas, que no está mal,
os recibimos
americanos con alegría,
olé mi madre,
olé mi suegra y
olé mi tía.

El Plan Marshall nos llega
del extranjero pa nuestro avío,
y con tantos parneses
va a echar buen pelo
Villar del Río.
Traerán divisas pá quien toree
mejor corría,
y medias y camisas
pá las mocitas más presumías.

[3] Basta ver las imágenes para darse cuenta del intento de engaño:  http://cibertrolas.blogspot.com/2012/03/los-relojes-de-candido-mendez.html
[4] Existen más de 5.000 agrupaciones empresariales con 35.000 empleados en total entre abogados, técnicos, secretarias y profesores.
Las asociaciones reciben ayudas públicas, sobre todo para formación que van desde 20.000 euros a 20 millones según el tamaño. Esos, los que se llenan la boca hablando de austeridad, recortes, bajar salarios...
http://vamosacambiarelmundo.org/2010/11/la-patronal-ceoe-dedica-miles-de-liberados-a-captar-subvenciones/

lunes 5 de marzo de 2012

El internacionalismo y la Huelga General Indefinida en Grecia (Daniel Guerra)

Desde que estallaron las primeras luchas en Grecia como consecuencia de la actual crisis del capitalismo, hemos podido observar una creciente tendencia, con sus avances y retrocesos, hacia el internacionalismo de los movimientos sociales. Hace apenas dos años que surgió en la izquierda el debate sobre la necesidad de unificar las luchas que desde entonces se extendían por todo el continente europeo contra un mismo enemigo común: El sistema capitalista. No obstante, por aquel entonces pocos podían imaginar una jornada de lucha europea con manifestaciones y paros parciales en todo un continente coincidiendo con una huelga general en el estado español como ocurrió el pasado 29 de septiembre del 2010.

De esta forma, la convocatoria de aquella jornada de lucha europea por parte de las direcciones sindicales reformistas tomó por sorpresa a muchos de los cuadros más “revolucionarios” o “izquierdistas” del movimiento obrero que pocos días atrás criticaban y ridiculizaban consignas similares por parecerles irrealizables. Sin embargo ya vamos por la segunda jornada de acción sindical europea. A toro pasado, ya nadie se extraña, y ahora resulta que aquello no era tan difícil de imaginar.  De hecho es de todos sabido que existe una organización sindical a nivel europeo en la cual se coordinan gran parte de las principales centrales sindicales del continente, la CES, una herramienta de lucha internacional.  Como decía Schopenhauer, toda verdad pasa por tres etapas: primero es ridiculizada, luego se le oponen violentamente y finalmente es aceptada como obvia. Y en muchos casos añadiría una cuarta fase, la negación del hecho de que se ha cambiado radicalmente de opinión, algo bastante común, por desgracia, en gran parte de los teóricos de la izquierda (como si no fuesen humanos y cambiar de idea o incluso equivocarse fuese algo que los bajase de alguna especie de pedestal)

El pasado 29 de febrero tuvimos la segunda jornada de lucha europea. La tarea pendiente de los cuadros más conscientes del movimiento, una vez se ha  comprobado que una lucha internacional es posible, era intentar, desde el mismo momento en que se puso en marcha la propuesta, ir un paso más allá que las tan criticadas cúpulas sindicales y tratar de convertir la jornada de lucha europea en una huelga internacional, cada uno su país, desde sus respectivas organizaciones y plataformas,  ya sea en Portugal, España, Grecia, Italia, Bélgica, Francia… o incluso Alemania por poner un ejemplo, pues a pesar de no existir aún las condiciones necesarias para convocar una huelga general en ese país, seguro que hay más de un sector en lucha en fase de declarase próximamente en huelga, especialmente en los territorios de la antigua Alemania Oriental,  donde la crisis está golpeando fuerte y el desempleo aumenta día tras día. No niego la existencia de diferentes ritmos en la toma de conciencia entre países, ni que la crisis no esté afectando por igual y con diferente intensidad en todas partes. Hay diferentes particularidades entre estados e incluso naciones, y toda una serie de obstáculos más a superar para lograr la unidad en la lucha. Pero no son más que eso, obstáculos a superar, partiendo siempre del nivel de conciencia existente entre la clase trabajadora para intentar elevarlo. Sólo consiguiendo que todos, o el máximo número posible de trabajadores, nos pongamos de acuerdo para golpear juntos el mismo día por encima de fronteras nacionales, los trabajadores de todo el continente demostraríamos, más a nosotros mismos que a nuestro enemigo común, toda nuestra fuerza, nuestro verdadero poder.


A lo largo de ese proceso de varios años de luchas hemos sido testigos de los alzamientos de los pueblos árabes en revolución contra las tiranías impuestas, aliadas o toleradas por el imperialismo, en una espiral revolucionaria que se extendía como la pólvora por toda la zona, generando embriones de doble poder, derrocando a dictadores y dando lecciones al movimiento obrero mundial. Estas luchas permanecen hoy en día, aún no han alcanzado sus objetivos. Hemos asistido también a una espiral de indignación que ha recorrido el mundo entero desembocando, el pasado 15 de octubre,  en una jornada de lucha mundial. En Oakland se produjo un salto cualitativo en la lucha cuando la clase obrera entró en escena, convocándose una huelga general.  En Madrid y Barcelona surgieron asambleas de barrio que,  pasando de la indignación a la acción, tomaron y gestionaron edificios abandonados para alojar familias desahuciadas por la crisis y paralizando otros tantos desahucios, así como grupos de jubilados que ocuparon centros de salud para evitar su cierre… Y sobre todo, hemos presenciado,  de un país a otro, de un continente a otro y buscando alternativas sin hallarlas aún, a  multitudes que comenzaban a cuestionarse el actual sistema económico y a desenmascarar un sistema político que las clases dominantes insisten en denominar “democracia”. Las masas comenzaron a aprender lecciones dolorosas al respecto y a la vez que por doquier se iba desmantelando el estado del bienestar para beneficio de banqueros y grandes capitalistas,  banderas egipcias en las calles de Wisconsin inspiraban a los ciudadanos, banderas griegas se agitaban en El Cairo, banderas españolas en Atenas enardecían al pueblo griego, banderas islandesas avivaban las luchas en Barcelona…Y esto es sólo el principio


Al mismo tiempo, las consignas en defensa de  la huelga general indefinida, en Grecia, en el estado Español durante el 29 S y también en Francia durante la oleada de luchas del 2010 comenzaron a sonar con fuerza, y así hasta el día de hoy. Actualmente, sobre todo en lo referente a las luchas en Grecia, existen ciertos sectores de la izquierda tanto de dentro como de fuera del país que mantienen  la consigna de la huelga general indefinida. Ésta es considerada por muchos activistas como la última salida que le queda al pueblo griego. Quizás sus defensores se encuentran excesivamente convencidos del éxito de la misma y por lo tanto trabajan más en la idea de que se convoque, que en potenciar organismos de control obrero para que una vez que ésta se lleve a cabo, las masas puedan tomar el poder en el país. O tal vez olvidan el hecho de que después de la “última salida”, aunque parezca una obviedad y una redundancia,  ya no hay nada más.  Lo más probable es que la defensa de dicha consigna se deba más bien a que aparentemente es la más “radical”,  la más “revolucionaria”, o porque se cree que es la que conectaría más con la clase obrera, o al menos, con los sectores más avanzados de la misma, lo cual no es lo mismo. Cabría decidir, llegados a este punto,  a qué sector se quiere uno dirigir principalmente y por qué, aunque ése es otro tema que daría mucho que hablar. Por mi parte, tengo bastante claro que a pesar de la importancia de la dirección en una revolución, son las masas, el pueblo, quien hace las revoluciones.

Ciertamente se acerca el momento de dar un salto cualitativo en la lucha, en Grecia y también en el resto de Europa,  antes de que el movimiento decaiga peligrosamente y sufra de agotamiento. Sin embargo, ¿Cómo y en qué manera debe de producirse ése salto cualitativo para que el movimiento obrero continúe siempre adelante hasta alcanzar sus objetivos?

No me cansaré de decir que la fase superior de la lucha internacional del 15 O, de las jornadas de acción sindical europeas, de las huelgas generales y luchas que se han producido y  producen en Grecia pero también en España, Portugal, Bélgica, Italia… se llama HUELGA GENERAL INTERNACIONAL. La creciente conclusión de que la culpa de nuestros males es del capitalismo, siendo éste un sistema que opera a nivel mundial, es un factor más que nos conduce a ella. Por el otro lado, la defensa de dicha consigna, refuerza la idea y clarifica el hecho de que nuestro enemigo principal son las clases dirigentes a nivel mundial, es decir: el sistema capitalista.


En la actual situación pre-revolucionaria de Grecia, si la clase obrera se declarase en huelga general indefinida, lo cual no es improbable,  representaría una fuerte apuesta por el movimiento que terminaría o bien con una victoria revolucionaria, o bien con una aplastante derrota. No una derrota final ni permanente, pero sí contundente y duradera para el movimiento obrero griego, europeo y mundial.

No hay que olvidar que en Grecia, el segundo día de la última huelga general de 48 horas no tuvo un seguimiento tan masivo como cabía esperar.  Al mismo tiempo que crece la indignación y la rabia, hay elementos que generan cansancio y derrotismo. Se arrastran lastres que se van acumulando, la retirada del referéndum sobre el rescate se vivió como una derrota, las luchas parecen no obtener los resultados esperados,….  ¿Significa eso que el movimiento obrero griego se encuentra agotado? ¡En absoluto! El problema es que van ya demasiadas huelgas, de 24, de 48 horas, huelgas por sectores, aisladas,... para reclamar al gobierno griego lo que ningún gobierno burgués del mundo está hoy en día dispuesto a conceder si no lo toman los mismos trabajadores con sus propias manos.

Una huelga indefinida en la que se decide el pulso de la clase trabajadora contra una feroz burguesía que de ninguna manera va a ofrecer ninguna concesión importante, no puede acabar sino con la ocupación de los medios de producción por parte de los trabajadores y la gestión de los mismos mediante órganos de poder popular. La burguesía mundial no puede permitirse una derrota contra la clase obrera griega y una retirada incondicional de sus planes para el país heleno, son conscientes de que entonces, la revolución en Europa sería inevitable.

Como afirmaba Buenaventura Durruti: “
Sabemos que no vamos a heredar nada más que ruinas, porque la burguesía tratará de arruinar el mundo en la última fase de su historia. Pero -le repito- a nosotros no nos dan miedo las ruinas, porque llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones. Ese mundo está creciendo en este instante:”[i]

Durruti y los suyos no sólo llevaban un mundo nuevo en sus corazones, sino también en su cabeza y en sus actos, así como el resto de los trabajadores y campesinos que ocupaban las fábricas, colectivizaban las tierras y se preparaban para tomar las riendas de su destino sin pedir permiso, favores o exigencias a ningún gobierno burgués. A medida que la burguesía destruía, ellos, como trabajadores, construían, y como personas libres, lo hacían para ellos mismos.  Si la lucha en Grecia no toma derroteros parecidos, si no se organizan los trabajadores adecuadamente, ¿Cuánto podrían aguantar los trabajadores griegos en una huelga indefinida? ¿Unas semanas? ¿Un mes? ¿Dos? ¿Tal vez tres meses de heroica resistencia?  El capitalismo intentará rendir al movimiento obrero griego matándolo de hambre, comprando dirigentes, tal vez realizando unas mínimas concesiones en un momento en que se sienta el cansancio en la huelga.

No obstante, si la marea revolucionara opta por el camino de la huelga general indefinida, ésta será inevitable. Entonces de ninguna manera los esfuerzos deberán ir encaminados a detenerla so pretexto de creer que “no se está preparado”. Vaya por delante esta idea, a riesgo de repetirme ad nauseam, con tal de que las inevitables tergiversaciones se reduzcan al mínimo posible: De producirse una huelga general indefinida en Grecia, será necesario apostar por el triunfo de dicha huelga e intentar dotar al movimiento de todas las herramientas necesarias para conseguir alcanzar sus objetivos, no de forma suicida sino conociendo que el pueblo griego ha demostrado sobradamente su disposición y arrojo contra el enemigo.

Tras todo lo expuesto, considero que la consigna de una huelga general indefinida en Grecia, junto a otras muchas de las consignas que en abstracto se dan en ese país de “revolución” o de “poder popular”, se tratan, actualmente, sin una dirección revolucionaria ni órganos de poder popular generados en las luchas y consolidados, de consignas producto de un infantilismo ultraizquierdista. En la actual situación,  sería como intentar colocar el tejado de una casa antes de construir los cimientos. Una importante derrota en Grecia sería una importantísima derrota para la clase obrera europea y mundial. No podemos permitírnoslo.

No niego que existen sectores de la clase obrera en Grecia que se encuentran organizados en comités de luchas,  por barrios, por sectores…Según las noticias que nos llegan hay auténticos embriones de poder obrero, y tenemos un ejemplo a seguir por todo el pueblo griego de ocupación obrera y autogestión en el hospital de Kilkis.


Sin embargo, esto aún no es suficiente.  El partido comunista KKE, cuyos miembros lanzaron al mundo la expresión de ¡Pueblos de Europa, Alzaos! adolece de un sectarismo muy preocupante, propio de los partidos que provienen de tradición estalinista. Los dirigentes de Syriza, en contrapartida, parece ser que correctamente se están dirigiendo y tratando de movilizar tanto a las bases de los sindicatos mayoritarios GSEE y ADEDY y a otros movimientos sociales, como a los que fueron, y aún son en algunos casos, las bases y los restos del PASOK. Es decir, se están dirigiendo a la mayoría de los trabajadores griegos, de quienes realmente depende el éxito de las luchas. No olvidemos que el PASOK ha sido un partido de masas al que en su momento votaron millones de trabajadores, que aún tiene cierto peso y que el hecho de que los últimos expulsados del aparato fueron los 22 diputados que se negaron a votar a favor del rescate es un indicio de las fuertes tensiones internas que deben existir desde las bases que tienen aún mucho que decidir en los próximos años sobre el futuro del partido, de la izquierda y de Grecia. Pero como hemos visto, más allá de ciertos embriones de poder popular, no parece haber nada más. Unos embriones que el proceso de las luchas podría desarrollar, también en el transcurso de una huelga general indefinida, pero siempre partiendo de la existencia de una dirección con un programa claro al respecto. De lo contrario, las probabilidades de que la huelga fracase y éstos sean destruidos son demasiado grandes como para no tenerlas en cuenta. 
De producirse la huelga indefinida en Grecia, será imprescindible la superación de los sectarismos y la organización de la clase obrera por barrios, ciudades, sectores... para cubrir las necesidades de la población y su resistencia. Sería preciso, sobre la marcha y como buenamente se pueda, intentar organizar a la clase obrera primero para gestionar en un primer momento a la sociedad mientras la industria, los servicios, los transportes, los abastecimientos… se encuentran paralizados. Posteriormente, para tomar el poder con esos mismos organismos de poder obrero, y mientras tanto, ir dotando al movimiento de ése programa y esa dirección de la que adolecen con la ayuda también de cajas de resistencia y sobre todo del apoyo internacional. Reconozco que expresiones como “sobre la marcha” y “como buenamente se pueda” no suenan nada bien, , y de hecho no es lo más adecuado para una revolución. Da la sensación de que todo se deja en manos de la espontaneidad y la improvisación. 

También es cierto que si el movimiento obrero organizado de base consigue  arrancar a las cúpulas sindicales huelgas generales conjuntas en varios países, es decir, pasar de acciones sindicales europeas a una huelga europea contra el capitalismo, al menos parcialmente, sumándole  muestras de apoyo a la revolución griega con actos en todas las ciudades europeas frente a las embajadas griegas y con banderas griegas ondeando en todas las ciudades del continente, podríamos aquí tener un elemento más que, de confluir con el inicio de una huelga general indefinida en Grecia, supondría un poderoso motor de arranque para dicha huelga. Los lazos internacionales del movimiento obrero griego con otros trabajadores organizados de todo el mundo y el apoyo que pueden conseguir de éstos, tanto solidario como material, es de vital importancia. De haberse realizado una huelga europea cuando se tuvo la primera oportunidad, y ya se han perdido varias ocasiones, ahora estos lazos serían mucho más fuertes y la confianza de la clase obrera en Grecia y en el resto de Europa en sí misma sería cualitativamente superior, se habrían generado unos precedentes y una experiencia de lucha internacionalista importantes y seguramente, de haber surgido de la misma comités de huelga, de trabajadores, de estudiantes… con enlaces internacionales para coordinar las luchas entre países, contaríamos ahora con nuevas herramientas organizativas al servicio de nuestra clase que superarían las fronteras nacionales.

En resumidas cuentas, el problema actual de las luchas en Grecia es el siguiente: Que  las revoluciones no esperan a que los dirigentes consigan construir un partido, un programa y a que organicen al movimiento obrero para la gestión de la sociedad, igual que el río no espera a la construcción de diques y muros de contención para poder desbordarse.

No sólo los griegos se la juegan en una posible huelga indefinida, sino toda la clase obrera europea. Preparémonos los trabajadores de todo el mundo para salir a las calles en apoyo del pueblo griego, para organizar comités de ayuda en nuestros países para los trabajadores de Grecia, crear cajas de resistencia en nuestros centros de trabajo, de estudios, nuestras organizaciones...no para darles limosna, que no la quieren ni necesitan, sino para financiar una lucha que también es la nuestra. Pidamos también a los gobiernos de América Latina que se enfrentan hoy a los intereses del imperialismo un apoyo solidario y material a estas luchas. Nuestros corazones están en Grecia. En Atenas se defiende hoy a Lisboa, Roma, Madrid, El Cairo, Caracas…y a los oprimidos de todo el mundo ¡NO PASARAN!

Daniel Guerra.  
5 de marzo del 2012
Publicado en:
Gente de Arte: http://gent-ede-arte.com/el-internacionalismo-y-la-huelga-general-indefinida-en-grecia/

Kaos en la red: http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/10384-el-internacionalismo-y-la-huelga-general-indefinida-en-grecia-daniel-guerra.html



[i] Entrevista a Durruti por Van Passen,  periodista del Toronto Star, justo antes de partir en columna para la liberación de Zaragoza. Barcelona, 24 de Julio de 1936.

domingo 12 de febrero de 2012

Del Titanic al Costa Concordia: Alegoría del naufragio capitalista ( Daniel Guerra)

¡Sed ingleses! ¡Sed valientes!
De esa forma el capitán Edward John Smith (Stoke-on-Trent, Inglaterra, 1850-1912) alentaba a sus hombres y a los pasajeros del RMS Titanic desde el puente de mando mientras con pasmosa serenidad y buen temple dirigía la operación de evacuación. Su principal preocupación era evitar que cundiese el pánico, consciente del caos y los efectos devastadores que tal circunstancia podría producir, casi peores que el propio naufragio. Incluso los ocho miembros de la orquesta[i], dirigida por Wallace Hartley[ii], contribuyeron a mantener la calma entre los pasajeros tocando hasta el final. El oficial Charles Lightoller[iii] cumplía al pie de la letra la orden del capitán de evacuar a los niños y a las mujeres primero. Charles Herbert Lightoller (Lancashire, Inglaterra 1874-1952) fue uno de los supervivientes del naufragio. Poco después, durante los interrogatorios de la investigación, le preguntaron:
Edward John Smith
¿A qué hora abandonó la nave?
Yo no la dejé.- Respondió Lightoller
¿Entonces fue la nave la que lo dejó a usted? 
Sí, señor[iv].

Efectivamente, el oficial permanecería a bordo hasta que las heladas aguas del Atlántico cubrieron al Titanic por completo, viéndose obligado a luchar contra la terrible fuerza de succión que lo arrastraba hacia el fondo del océano. Del capitán Smith se dice que, en cuanto ya no hubo nada más que hacer, se dirigió al puesto de mando a esperar el fatal desenlace. Hay quien cree que se quitó la vida con su revólver una vez que todos los botes salvavidas se encontraban a flote; otros afirman que se le vio nadar tras el naufragio intentando socorrer a quienes se estaban ahogando.

Charles Ligtholler




Si existe un elemento común en todas las catástrofes, ya sean naturales o de origen humano, es la sempiterna influencia negativa del sistema económico y social en el que nos encontramos, por supuesto siempre contra los más desfavorecidos, aunque no exclusivamente. No olvidemos que se trata de un sistema económico basado en la división de clases sociales, en las que una minoría basa sus beneficios y privilegios en la explotación y el sufrimiento de la inmensa mayoría. Ningún aspecto de la vida humana escapa hoy en día a esos efectos.


Las leyes del capitalismo sobre la ley del mar

En el Titanic, para comenzar, nos encontramos con que la distribución del pasaje se encontraba claramente divida según su clase social, de forma que los de tercera y segunda clase nunca estaban en contacto con los de primera clase. La disposición de los pasajeros de tercera clase fue algo que dificultó enormemente su salvación, de forma que, analizando el listado de supervivientes, podemos deducir que si bien se cumplió de forma más o menos generalizada la norma de que los niños y las mujeres tenían prioridad, el estatus económico también fue un factor de supervivencia.

The Wallace Hartley Band.





Si comparamos la lista del pasaje con la de los supervivientes, podemos comprobar que dentro de cada clase, los ratios de supervivencia para mujeres y niños fueron mayores que para hombres; sin embargo, el ratio de supervivencia para los hombres de primera clase fue igual que el de los niños de tercera clase y casi tan alto como el de las mujeres de tercera clase. Los pasajeros de primera clase fueron siempre los que más probabilidades tuvieron de sobrevivir. Así lo relató Elías Nicola-Yarred[v], uno de los supervivientes del Titanic:

“(…) Mi hermana tenía 14 años de edad y yo tenía 12 años cuando nos embarcamos en el Titanic (…) A eso de las 11:45 de la noche del domingo 14 de abril mi hermana y yo nos despertamos al sentir una sacudida (…) Poco después, cierto hombre de edad avanzada, a quien conocimos a bordo del barco y que mostró un interés paternal por nosotros, vino a nuestro camarote y nos dijo de manera tranquila: —Salgan del camarote y suban a la cubierta superior. No se molesten en llevar sus pertenencias por ahora. Vendrán por ellas más tarde.
J. Bruce Ismay

Teníamos boletos de tercera clase, lo cual significaba que podíamos subir a la cubierta de segunda clase. Pero los que tenían boletos de segunda y tercera clase no podían pasar por una entrada custodiada que llevaba a la cubierta superior de primera clase. No obstante, se nos dijo que sería prudente que subiéramos a la cubierta superior de primera clase a fin de tener mayor oportunidad de meternos en un bote salvavidas. La única manera de lograr esto era por medio de subir cinco o seis cubiertas desde la cubierta de tercera clase por una escalera de hierro hasta llegar a los botes salvavidas que quedaban arriba. Hicimos esto con mucha dificultad, pues a mi hermana se le hizo difícil subir la escalera de hierro. Pero con la ayuda de otros pasajeros logramos hacerlo.

¡Qué espectáculo! Quedaban pocos botes salvavidas[vi] (…) En medio de este tremendo desorden e histeria en masa estábamos mi hermana y yo, dos niños inmigrantes que no sabían hablar inglés, que estaban más asustados de lo que uno pudiera pensar, y que iban llorando en busca de ayuda”.

Afortunadamente, estos niños que viajaban solos hacia América para reunirse con su familia, encontraron quien les ayudara a subir al último bote salvavidas que había disponible. No todos tuvieron la misma suerte.

La competencia y los beneficios: culpables

Por otro lado, las compañías naviera White Star Line —de la cual el Titanic era su buque insignia—, la Cunard y la Hamburg-American competían entre ellas para lograr la supremacía respecto a barcos lujosos y para establecer la marca de velocidad. He aquí el motivo que explica el porqué el Titanic viajaba a una velocidad tan peligrosa para aquellas aguas. A pesar de las advertencias del capitán, el director de la White Star Line, J. Bruce Ismay[vii], que se encontraba a bordo, dio orden expresa de que se continuase el viaje con los motores a toda potencia. También debe haber una explicación económica, más allá de la mera imprudencia o el exceso de confianza, para el hecho de fletar una nave con un número de pasajeros muy superior al número de plazas de los botes salvavidas.
Como en el caso del Titanic, podríamos analizar la gran mayoría de catástrofes que han ocurrido a lo largo de nuestra Historia más reciente. En  el terremoto de Haití del año 2010  pudimos comprobar que lo más mortífero no fueron las sacudidas, sino la miseria  que obliga a la mayoría de la población del país a vivir en chabolas frágiles y mal construidas, las cuales se derrumbaron como castillos de naipes sobre las cabezas de sus moradores. Posteriormente, la falta de medios y recursos para afrontar el desastre continuaría causando más víctimas hasta el día de hoy. En la otra cara de la misma moneda, tenemos el terremoto que causó en Japón el accidente nuclear de la central de Fukushima. En este caso  no fue la miseria, sino la codicia de un sistema económico que pone todos sus recursos y sus avances tecnológicos al servicio de la energía más económicamente rentable —aunque no la más segura ni la menos contaminante—, frente a otras alternativas.[viii]

Barrio de chabolas en Port Au Prince tras el seísmo
Uno de los casos más flagrantes y criminales de política empresarial de reducción de costes lo encontramos en el ejemplo del resultado de las investigaciones del accidente aéreo del vuelo JKK 5022 de la compañía Spanair. El 20 de agosto del 2008 un McDonnell Douglas MD-82 se estrelló al despegar  del aeropuerto de Barajas (Madrid) causando 153 víctimas mortales. Desde el principio se supo que se había procedido al despegue de una aeronave en la que se habían detectado ciertos fallos. En un primer momento se llegó a abortar el vuelo. Pese a ello, no se realizaron las exhaustivas comprobaciones y reparaciones que se merecían los pasajeros. Decidieron ahorrarse los costes que supondrían la revisión y el consiguiente retraso del vuelo a costa de arriesgar más de un centenar de vidas humanas.

Fukushima: Analizando radioactividad
En ese accidente quedó bien claro que la causa principal no fue otra que la lógica del sistema capitalista que impera en la empresa privada, es decir, se priorizó el máximo beneficio económico por encima de cualquier otra consideración, inclusive la seguridad de los pasajeros. Como de costumbre, se culpabilizó principalmente a los pilotos y a varios mecánicos. Sin embargo, los responsables de que nadie se atreviese a retrasar el vuelo para evitar gastos mayores, de ahorrar en personal y en formación necesaria para resolver estos problemas, son los que dictaron la política de empresa de maximización de beneficios. Entre los principales accionistas de Spanair encontramos a sus fundadores y por aquel entonces también copropietarios del grupo Marsans, Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán[ix] —este último presidente de de la patronal CEOE entre 2007 y 2010— incluyendo al gobierno de la Generalitat de Catalunya, que estuvo regalando dinero público a dicha compañía sólo para que una empresa privada lo manejase a su antojo hasta provocar el despido de todos los trabajadores de la compañía. De nuevo la alargada sombra del capitalismo en todas sus facetas. 

Una vez más, las clases sociales

Hoy en día parece ser que entre los viajeros no existe tanta diferencia entre clases sociales. La tercera clase ha sido eliminada y sustituida por la “clase turista”, un eufemismo como cualquier otro. Para el que pueda y quiera pagar un poco más existen las clases “business” y clase preferente o primera clase. No obstante, los avances tecnológicos y las necesidades del sistema de ampliar los mercados del turismo y del transporte han hecho posible (y necesario), como en tantos otros mercados, que gran parte de los trabajadores de los países más desarrollados viajen frecuente y masivamente. No debemos dejarnos engañar por ello, por más que quieran hacernos creer que detalles como esos nos convierten  en“clases medias”. Las tres diferentes modalidades de billete, en realidad son tres formas distintas de viajar en tercera clase. Ocasionalmente alguien podrá pagar más en billetes de primera o realizar un viaje en un crucero de lujo para disfrutar ciertas comodidades o para “sentir” que se pertenece a alguna clase “privilegiada”, sin embargo, si hubiera correspondencia real entre la clase social y la plaza del pasaje, los únicos pasajes que deberían ser suprimidos  son los  de primer clase. La verdadera primera clase, la clase privilegiada de hoy en día, cuenta con sus yates, jets privados y vehículos blindados con chófer y escolta. 
Accidente aéreo de Spanair

El resto no somos más que trabajadores que en nuestra faceta de consumidores, los capitalistas, tras explotarnos por un mísero jornal, nos utilizan después para vender sus productos y servicios, ampliar sus mercados y tratar de exprimir todo lo que esos sueldos pueden dar de sí, elaborando para ello miles de estrategias para disuadir, convencer, engañar, presionar, obligar...y sobre todo para endeudarnos, empujándonos a un vertiginoso consumismo en el inútil intento de hacernos consumir todo lo que producimos, pero sin cobrar nunca lo suficiente para ello.  Al final, el sistema resulta insostenible. Ya sea como productores o consumidores, los más afectados por las políticas de maximización de beneficios y reducción de costos son siempre las clases más desfavorecidas.

El hundimiento del sistema, el hundimiento de los valores

Recientemente, coincidiendo con el centenario del hundimiento del RMS Titanic hemos presenciado el hundimiento de otro gran crucero de lujo en las costas del Mediterráneo al encallar frente a la isla toscana de Giglio, el Costa Concordia. Las comparaciones son inevitables, y realmente existen ciertos paralelismos.

Tal y como se ha expuesto anteriormente, la lógica del sistema capitalista contribuyó, como en la mayoría de catástrofes, al naufragio de 1912 y a agravar las consecuencias del mismo entre los más desfavorecidos. Posteriormente, la maquinaria judicial del sistema favoreció a salvar los intereses económicos de la compañía, recayendo las culpas sobre el capitán y la tripulación[x]. Una actuación similar pudimos comprobar en el caso del accidente de Spanair. Sin embargo, existe un elemento claramente diferencial entre el Titanic y el Costa Concordia.
Gerardo Díaz Ferrán, fundador de Spanair

No es casual observar cómo en épocas de importantes crisis económicas, éstas van acompañadas de importantes crisis de valores. Tal fue el caso del Imperio Romano durante toda la época de su decadencia hasta su derrumbamiento. Las crisis de moral y valores suelen reflejar la obsolescencia y la inviabilidad de un sistema que cada día se acerca más al abismo final.

En el Costa Concordia, cuando el barco comenzaba a hacer aguas, no hubo un  “mujeres y niños primero” ni actos heroicos por parte del capitán. Ni siquiera hubo el intento de coordinar la puesta en marcha de una operativa de evacuación más o menos  eficaz. El capitán, la autoridad de a bordo, el encargado de encarnar en ese espacio a los más elevados valores de la civilización, no sólo fue el principal culpable de una imprudencia cometida, sino que fue el primero, junto a su primer oficial y su joven amiga con la que había pasado la noche cenando, en abandonar cobardemente la nave mientras los pasajeros intentaban salvar sus vidas. El resultado fueron 17 personas fallecidas y 15 desaparecidas.

De sobras es conocida la surrealista conversación telefónica entre el capitán del barco y el comandante del puerto de Livorno, en la que el primero mintió al afirmar que se encontraba a bordo y luego, tras descubrirse el engaño, desobedeció la orden de regresar al buque para organizar las tareas de salvamento.  Muchos pasajeros lograron llegar a la costa nadando, otros se ahogaron por el camino. Fueron los propios pasajeros y trabajadores del barco, como camareros y tripulantes los que tomaron la iniciativa y organizaron la evacuación ante la pasividad del capitán[xi]. Hay indicios de que el capitán tomó un taxi y tras una parada para conseguir un par de calcetines secos, se marchó a su hotel. Entre el ¡Sed Valientes! De Smith a sus hombres y a los pasajeros del Titanic a el ¡Suba a bordo, Coño! Del capitán Gregorio María Di Falco desde la capitanía marítima de Livorno al capitán del Costa Concordia hay exactamente un siglo de diferencia, un suspiro en términos históricos.

Una alegoría del naufragio del capitalismo

El problema no es que los profesionales del mar hayan perdido sus valores, es que según la lógica del sistema, dichos valores no tienen razón de ser, por lo que a la hora de ocupar un cargo, se apreciarán mejor otros aspectos hasta llegar el momento en que dichos valores se pierdan totalmente.

Ciertamente no es fácil llegar a capitanear un crucero como el Costa Concordia, y precisamente por eso, además de las aptitudes, capacidades y méritos propios, seguramente tiene mucho que ver la solvencia económica de las familias que pueden invertir en estudios y formación. Ése el primer factor que frena o ayuda a encumbrar a muchos profesionales en todos los sectores, siendo en unos casos un factor más determinante que en otros.

Asimismo, dado que en el mundo de la empresa privada, las influencias, los tratos de favor, el amiguismo, los “enchufes”… están muy a la orden del día, podemos apreciar cómo valores como el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo bien hecho… hace tiempo ya que comenzaron a diluirse en nuestra sociedad y cada vez son más los individuos menos capacitados quienes ocupan los cargos de más elevada responsabilidad, mientras que para los puestos más subalternos, las empresas tampoco invierten en formación y preparación ni pueden exigirla dado el nivel  de  explotación y precariedad existente en todos los sectores.  Si le sumamos a todo esto las declaraciones que el presidente de derecho marítimo del colegio de abogados de Barcelona, Jaime Rodrigo, realizó después del naufrago: “(…)En el mundo del crucero hay mucho negocio a bordo, como las cenas y fotos con el capitán, y que algunas compañías "prefieren contratar a capitanes que sean grandes relaciones públicas que buenos navegantes"[xii] nos encontramos nuevamente en la escena del crimen con las indelebles huellas de los efectos del capitalismo en todas sus facetas.

Naufragio del Costa Concordia
Dos naufragios, El RMS Titanic y el Costa Concordia, y un hundimienmto: el de los valores que dicen defender las clases dominantes y sus representantes. Hemos visto cómo en el naufragio de 1912, de forma directa e indirecta, influyeron antes, durante y después las leyes del capitalismo en aquel naufragio. Sin embargo, la “grandeza” de la “civilización occidental” aún permanecía intacta.

En el 2012, con el naufragio del Costa Concordia, observamos también una alegoría de la caída de un sistema cuyas contradicciones, además de conducir al resquebrajamiento y posterior hundimiento de toda su estructura, conduce también al debilitamiento de la superestructura, es decir, la confianza en las reglas establecidas y en aquellos que las imponen. Las mismas  autoridades que nos reclaman sacrificios por el bien común son los primeros en ponerse a salvo cuando el resto, con el agua hasta el cuello, continuamos achicando agua y nos vemos obligados a organizarnos para salir a flote. De ahí a tomar el control del barco sólo hay un paso. Se dan todas las condiciones para que un motín a bordo intente tomar por asalto el control de la nave para así poder conducir a buen puerto a la humanidad.

Daniel Guerra
12-02-2012


Bibliografía
  • Lynch, Don, Marschall, Ken, Titanic, una historia ilustrada. Ediciones grupo B, Barcelona (1999). ISBN 978-84-406-8569-8.
  • Lord, Walter, Una noche para recordar. Editorial de ediciones selectas, Buenos Aires (1962).
  • Chirnside, Mark, The Olympic-class ships: Olympic, Titanic, Britannic. Stroud, Inglaterra: Tempus (2004), 349 p. ISBN 0-7524-2868-3.
  • Enciclopedia Titánica. www.encyclopedia-titanica.org


[i] La Orquesta del Titanic o Wallace Hartley Band ha pasado al imaginario colectivo injustamente como frase hecha que se menciona en casos en los que personas, empresas, naciones, etcétera, ante graves acontecimientos, deciden no sólo no hacer nada, sino seguir aparentando que nada malo pasa ni va a ocurrir. La actitud de Wallace Hartley Band fue todo lo contrario, contribuyendo a tranquilizar a  los pasajeros para facilitar las labores de evacuación. Ninguno de sus miembros sobrevivió al naufragio.

[ii] El cuerpo de Hartley fue uno de los que se recuperaron y pudieron ser identificados. Su funeral en Inglaterra contó con la presencia de miles de personas. A pesar de ser considerado como un héroe en su país, la naviera White Star Line le cobró a su familia por el coste de la pérdida de su uniforme.

[iv]Como oficial sobreviviente, Charles fue interrogado acerca de las causas y responsabilidades del desastre por una comisión del Senado de EEUU.

[vi] La ley fijaba que un barco de más de 10.000 toneladas debía tener 16 botes salvavidas, y el Titanic la cumplía. (20 botes) Pero la ley había sido escrita en 1894, cuando el buque más grande, el Campania, pesaba sólo 12.950  toneladas. El tonelaje del Titanic era de 46.328. Sólo tenía botes para 1.176 personas y viajaban 2.196

[vii]  Contribuyó en las tareas de salvamento, sin embargo, en un momento dado, al no haber mujeres y niños a la vista, subió a un bote salvavidas logrando sobrevivir. La realidad es que aún  habían mujeres y niños a bordo, sobre todo pasajeros de tercera clase.  Su mayordomo y su secretario personal perecieron en el naufragio.  Dimitiría de su cargo al cabo de un  año y los sentimientos de vergüenza y de culpa le acompañarían toda la vida.

[viii] Al respecto de éste tema entro en más detalle en un artículo denominado “El capitalismo y la seguridad nuclearhttp://internacional5.blogspot.com/2011/03/el-capitalismo-y-la-seguridad-nuclear.html

[ix] Díaz Ferran y Gonzalo Pascual, a pesar de haberse declarado en enero del 2012 insolventes tras arruinar múltiples empresas con sus malas gestiones con los consecuentes dramas familiares de los trabajadores que han quedado en el paro y de estar acusados de apropiarse indebidamente de millones de euros,  están aún lejos de vérseles en la cola del INEM, pidiendo limosna, o viviendo en la calle tras un deshaucio. Hasta el 2010, Díaz Ferrán aún continuaba pidiendo recortes salariares y supresión de derechos para los trabajadores.

[x] Ninguna de las comisiones culpó a J Bruce Ismay, ni por la decisión de seguir a todo vapor a 21 nudos  (lo cual era una locura en unas aguas plagadas de icebergs), ni por haber quitado virtualmente el mando al comandante Smith y sus oficiales en el puente mismo. Todas las culpas recayeron sobre el capitán Smith y los supervivientes de la tripulación jamás llegaron a ocupar el cargo de Capitán.

miércoles 1 de febrero de 2012

29 de febrero, nueva jornada europea de lucha. ¡Hacia la Huelga General Europea! (Por Daniel Guerra)


Las huelgas infunden tanto espanto a los capitalistas porque comienzan a hacer vacilar su dominio (...) Todo este mecanismo lo mueve el obrero, que cultiva la tierra, extrae el mineral, elabora las mercancías (…) recuerdan a los capitalistas que los verdaderos dueños son los obreros, que proclaman con creciente fuerza sus derechos, y a los obreros que su situación no es desesperada y que no están solos(…) V.I. Lenin

Compañeros, poco tiempo ha pasado desde que se lanzara en Grecia aquel clamor de ¡Pueblos de Europa, Alzaos!


El 29 de septiembre de 2010 asistimos a la primera jornada de lucha europea organizada por los sindicatos europeos, con paros parciales y demostraciones de solidaridad y fraternidad que superaron los límites continentales. Por aquel entonces ya se comenzada a vislumbrar el camino correcto a seguir en las luchas, y no faltaron ni faltan voces que pugnen para dar un salto cualitativo hacia una huelga general europea o internacional. Es una necesidad inaplazable.

http://internacional5.blogspot.com/2010/10/29-s-el-triunfo-del-internacionalismo.html

Antes de aquella convocatoria nos encontrábamos inmersos en todo el continente en un calendario de luchas tan apretado que, sin pretenderlo, llegaron a confluir varios países a la vez en huelga.


A medida que se avanza en la comprensión de que el enemigo es el capitalismo, el internacionalismo ha ido va ganando fuerza. No podía ser de otra forma ante un enemigo que opera a nivel internacional. No en vano, la actual crisis le ha arrancado al capitalismo su falsa máscara democrática y ya nunca más podrá volver a ponérsela. El impostor ha sido descubierto por las masas y éstas exigen una democracia verdadera, real, la cual, bajo este sistema, simplemente no existe.


Por otro lado, la defensa de la consigna de la huelga internacional, es un elemento más que ayuda al avance de dicha comprensión. Sólo por eso, se logre o no la convocatoria de esta clase de huelga, la consigna se hace imprescindible también para hacer avanzar al movimiento en la toma de conciencia. Tratándose de una huelga internacional, el trabajador más inexperto en la lucha de clases, participe o no en ella, no tendrá duda alguna de qué es a lo que nos enfrentamos. Si esto no es contra un gobierno en concreto, si esto sobrepasa fronteras nacionales, no hay otra conclusión posible, nos enfrentamos al sistema capitalista.



Contamos también con la debilidad de unos dirigentes sindicales, especialmente en el estado español, donde siendo conscientes de su escasa capacidad de movilización, su falta de autoridad y su nula credibilidad, estuvieron barajando en el verano del 2010, movidos por la presión de las bases, la posibilidad de utilizar la única herramienta que, a pesar de poseer la infraestructura necesaria para utilizarla, aún no han puesto en marcha: la huelga general europea. Con la apoyo del internacionalismo, el poder de convocatoria de cualquier sindicato se multiplicaría a nivel local, lo que les permitiría por fin sacar pecho de verdad e intentar ganar puntos frente a sus bases, so pena de desaparecer engullidos por la marea de indignación que volverá a recorrer el mundo. Loa dirigentes lo saben y por eso convocaron en el estado español la huelga general del 2010 en la misma fecha que la jornada de lucha europea, con la debilidad de que no se trataba de una huelga europea en toda regla.

Sin embargo, se trata de una herramienta a la que las cúpulas sindicales, acostumbradas a tenerlo todo bajo control, le tienen auténtico pavor, pues saben que una vez que se haya conseguido paralizar un continente, una vez que el pueblo haya experimentado, aunque sólo sea durante 24 horas, el enorme poder de la clase obrera, esta herramienta se les escaparía de las manos.


Ya tenemos otra fecha, 29 DE FEBRERO DEL 2012, para una nueva jornada de lucha internacional, una JORNADA EUROPEA DE ACCIÓN SINDICAL. Tal y cómo ocurrió el pasado 29 de septiembre del 2010, su repercusión difícilmente se podrá contener dentro de las fronteras continentales ¿Cuántos afirmaban pocos meses antes de dicha fecha en contra de la posición de unos pocos, que era imposible, no sólo una huelga internacional, sino siquiera una jornada de lucha europea? Ya lo hemos asimilado como algo natural, sin embargo, se podrían llenar folios y folios enteros con todo tipo de argumentos escépticos que se utilizaron en contra y que no sirvieron para nada más que para desmovilizar, que es lo único que genera el pesimismo, la desconfianza en el movimiento y el exceso de escepticismo. Finalmente se comprobó, y no sólo con la jornada del 29 de septiembre, sino también con el internacionalismo del 15 O (donde nuevamente se dio una lección a las centrales sindicales de todo el mundo), y con la huelga general de Oakland marcándonos el camino a seguir, que no había razón para tanto derrotismo. Toda verdad pasa por tres etapas: primero es ridiculizada, luego violentamente rechazada, y finalmente aceptada como obvia.
Con tal motivo, y para ayudara  internacionalizar la lucha, se ha abierto en facebook una nueva página:

Huelga General Europea/ European General Strike/ Ευρωπαϊκή Γενική Απεργία


http://www.facebook.com/pages/Huelga-General-Europea-European-General-Strike/291454844251364?sk=info

A la vez que surge la convocatoria de esta jornada de lucha europea, 150.000 trabajadores marchan por las calles de Barcelona, en Atenas se reparten vales de comida contra la desnutrición infantil, el sur de Italia se paraliza en una oleada de huelgas i protestas silenciadas por los medios de comunicación europeos, en Lisboa los manifestantes vuelven a ocupar las calles, la República Checa es un polvorín a punto de estallar…. y una huelga general en Bélgica paraliza por completo el corazón de Europa mientras oscuras amenazas se ciernen contra los trabajadores de toda Europa. De nosotros depende. Trabajemos para unificar todas nuestras luchas y huelgas en un mismo día en nuestros centros de trabajo, de estudio, plataformas, sindicatos, comités, partidos, corrientes, asambleas de barrio… a la vez que potenciamos dichas estructuras y trazamos lazos internacionales. El capitalismo es mundial, y se le combate a nivel internacional. ¡HUELGA GENERAL EUROPEA Y MUNDIAL!

¡Rise Up!

HUELGA GENERAL EUROPEA/ EUROPEAN GENERAL STRIKE/ Ευρωπαϊκή Γενική Απεργία/ GRÈVE GÉNÉRALE EUROPÉENNE/ SCIOPERO GENERALE EUROPEA/ EUROPEU GREVE GERAL/ EUROPÄISCHEN GENERALSTREIK/ AVRUPA GENEL GREV/ VAGA GENERAL EUROPEA/ EUROPEJSKI STRAJK GENERALNY/ Еўрапейскі ўсеагульнай забастоўкі/ Europska generalnog štrajka/الإضراب العام الأوروبي/ Evropský generální stávka/ Всеобщая забастовка в ЕВРОПЫ/ Европейската обща стачка/ EUROOPAN SUURLAKON/ Европската генерален штрајк/ GINERÁLTA NA HEORPA STAILC/ GENERALA STRIKO EUROPANO

jueves 8 de diciembre de 2011

Pablo Iglesias. A 86 años de su fallecimiento, es necesario recuperar su memoria.



(…) Y los niños, que ahora somos
hombres y tenemos ansias
de lo que él defendía
con su puño y su palabra,
a nuestro padre decíamos
después al llegar a casa.
¿Quién era ese viejecito
que habló desde la ventana?
¡PABLO IGLESIAS, hijo mío!
nuestro padre contestaba
y ponía en ese nombre
una entonación tan clara
y había tanto respeto
del padre en esa palabra
que en nuestro cerebro de niño
PARA SIEMPRE SE GRABABA.[1]



Pablo Iglesias Posse, fundador del PSOE y la UGT, el hombre que apostó con firmeza por el marxismo como marco teórico para la liberación de los trabajadores de España y del mundo, fallecía el 9 de diciembre de 1925. Desde el principio sus objetivos fueron la construcción de un partido fuertemente cohesionado, en el que la honradez y la moralidad fueran indiscutibles, un partido por y para la clase trabajadora. En el manifiesto fundacional del PSOE, redactó lo siguiente: “(…) En suma el ideal del Partido Socialista es la completa emancipación de la clase trabajadora. Es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola de trabajadores libres e iguales, honrados e inteligentes”.

Su entierro fue uno de los más multitudinarios que se recuerdan en Madrid. Según un testimonio de la época:Medio Madrid acudimos al entierro, sin ser grande la exageración. Pero no fue aquella multitud de madrileños lo que más me llamó la atención, sino la heterogeneidad de sus edades y procedencias, pues sus componentes pertenecían a todas las clases sociales. Allí se mezclaban muchísimos trabajadores de cualquier edad, con sus gorrillas y trajes endomingados, con empleados encorbatados que lucían sus sombreros, y hasta bastantes maduros burgueses liberales y republicanos que no quisieron dejar de mostrar sus respetos al líder obrero fallecido; pero también se podía apreciar la concurrencia de jóvenes soldados, artistas conocidos, guardias municipales fuera de servicio, hombres de ciencia y de letras, mujeres del pueblo con sus hijos en brazos y elegantes damas. Todos ellos quisieron así homenajear a aquel viejecito de ojos azules que, en las mañanas soleadas, paseaba por Rosales envuelto en su vieja capa española. Y, a pesar de ser tan numerosa aquella abigarrada multitud que marchaba calle de Alcalá arriba, ocupándola ya en toda su gran anchura, no se oía en ella ni el vuelo de una mosca. Todos caminábamos tristes y silenciosos, con sumo respeto y recogimiento. Únicamente se hacía perceptible el ruido monocorde provocado por los pasos de aquellos miles y miles de manifestantes que habíamos querido acompañar a Iglesias en su último paseo. Los días siguientes, en que toda la prensa dio cumplida cuenta de la fúnebre manifestación, se supo que fuimos unas doscientas cincuenta mil personas las que acudimos a tan entrañable despedida. La mayor concentración humana conocida hasta entonces en Madrid. Y verdaderamente, era impresionante el espectáculo que ofrecía la carretera de Vicálvaro y la subida desde el viejo puente de las Ventas del Espíritu Santo. Cuando el coche fúnebre llegaba a las tapias del recinto destinado al enterramiento de los no creyentes, a las doce en punto de la mañana, aún pasaban sociedades obreras con sus estandartes por la Puerta de Alcalá, llevando tras ellas miles de manifestantes”. [2]

Un rasgo que distingue a Pablo Iglesias de muchos otros líderes obreros a nivel internacional, es el hecho de que en el siglo XIX y principios del XX, con una clase obrera analfabeta y sin medios para formarse, era necesario que se diese la contradicción, el raro accidente, de que en el seno de las clases más acomodadas, alguno de sus miembros renunciase a sus comodidades para defender la causa de los más desfavorecidos. Así fue en el caso de los más brillantes teóricos del socialismo. Luego, denostados y repudiados por su propia clase social, sufrirían penurias y miserias por esa causa. Sin embargo, a juzgar por sus humildes orígenes, Pablo Iglesias fue una excepción.

Tras la muerte de su padre, Pablo Iglesias se vio obligado a abandonar la escuela a la edad de 9 años. No por ello dejó nunca de formarse, en ocasiones como autodidacta. Aprendió el oficio de impresor y con sus primeros trabajos compraba libros para dedicarse al estudio del movimiento obrero. Por las noches acudía a clases de francés que él mismo se pagaba. Llegó a ser un prolífico redactor de ensayos y artículos. No sólo se preocupó de su propia formación, sino que la formación y la elevación cultural de la clase obrera española fue uno de sus máximos desvelos, obra que se realizaba a través de las numerosas Casas del Pueblo socialistas. Así, el 3 de junio de 1913, en respuesta a unas acusaciones de Maura en el parlamento en las que tachaba de facciosos a los miembros de las colectividades obreras, declaró: “La clase obrera se ha educado de modo que hay ya un tanto por ciento importante de hombres instruidos, no por la instrucción que les habéis dado vosotros, sino por la que se han dado ellos mismos. Todo lo que hoy existe en este sentido, el Partido Socialista, las organizaciones obreras, todo eso lo ha creado ella por sí, completamente por sí; no hemos tenido unos maestros al lado, hemos sido nosotros, sufriendo las privaciones y las necesidades correspondientes”.

Pablo Iglesias fue testimonio de las penurias y de la miseria que padecían los más desfavorecidos de su época, él  mismo la sufrió desde su infancia en la soledad de un hospicio, a una edad en la que los sentimientos y las experiencias  se graban para siempre en el corazón. Esa misma miseria fue la que acabó con la vida de su hermano pequeño Manuel cuando aún era niño y provocó un permanente cierto estado de precariedad en su salud. No es difícil imaginar que ya a una edad muy temprana, lejos de lamentar su suerte, debía empezar a preguntarse el porqué de las desigualdades e injusticias que le rodeaban y a buscar respuestas. La pobreza y la austeridad le acompañarían toda su vida.  Será por eso que cuando se expresaba, lo hacía en un lenguaje en el que no sólo podía entenderle cualquier obrero, sino incluso también un niño, porque Pablo Iglesias hablaba desde lo más profundo de su ser, con el sentimiento. Así fue como impresionó Pablo iglesias a aquel niño que luego sería el gran poeta Antonio Machado: “La voz de Pablo Iglesias tenía para mí el timbre inconfundible de la verdad humana. Era yo un niño de trece años; Pablo Iglesias un hombre en la plenitud de su vida. (…) De lo único que puedo responder es de la emoción que en mi alma iban despertando las palabras encendidas de Pablo Iglesias. Al escucharle hacía yo la única honda reflexión que sobre la oratoria puede hacer un niño: "Parece que es verdad lo que ese hombre dice"... Porque antes de Pablo Iglesias habían hablado otros oradores, tal vez más cultos, tal vez más enterados o de elocuencia más hábil, de los cuales sólo recuerdo que no hicieron en mí la menor impresión... Lo cierto es que las palabras de Iglesias tenían para mí una autoridad que el orador había conquistado con el fuego que en ellas ponía y que implicaban una revelación muy profunda para el alma de un niño. De todo el discurso, en el que sonaba muchas veces el nombre de Marx y el de algunos otros pensadores no menos ilustres... sacaba yo esta ingenua conclusión infantil: "El mundo en que vivo está mucho peor de lo que yo creía. Mi pobre existencia de señorito pobre reposa, al fin, sobre una injusticia"... Mucho he pensado durante mi vida sobre esta primera meditación infantil, que debía a las palabras del compañero Iglesias”.  
 

Fue en el 2010 cuando la Asociación Memoria y Justicia de Elx reivindicó que ese año se dedicase a la memoria de Pablo Iglesias. A esta iniciativa, desde su puesta en marcha, acertadamente se sumó Esquerra Unida. Resultaría injusto inscribir a Pablo Iglesias en el espacio exclusivo de la UGT y el PSOE. La persona, el ser revolucionario, el honesto, el compañero Pablo Iglesias ha de quedar ligado a la lucha heroica de todos los trabajadores españoles. Pertenece a toda la izquierda que, inspirada en su gesta, siente la necesidad de la transformación social. Hoy, a 86 años de su desaparición, constatamos que su mensaje es más vigente que nunca. Como él decía, o con unos o con otros, o con el capital o con el trabajador, no se puede servir a dos amos a la vez.

Daniel Guerra.
8 de diciembre del 2011


Pablo Iglesias. A 85 años de su fallecimiento, su legado es más vigente que nunca (09/12/2010) 

http://internacional5.blogspot.com/2010/12/pablo-iglesias-85-anos-de-su.html




[1] Romance del entierro del "Abuelo" Extracto de un poema escrito en los años 30 del siglo pasado.
[2] Eusebio Lucía Olmos. “El Entierro de Pablo Iglesias” 3er premio de relatos “tu historia es nuestra historia”